Manejo de la entrevista de empleo

Si tuviste la posibilidad de tener acceso a la entrevista de empleo es porque los reclutadores desean conocer más acerca de tu perfil, seguramente vieron características positivas en tu currículum (tus competencias o experiencia profesional se acerca a lo que se busca en la vacante). Entonces esa es la primera consigna que debes tener en mente y que debe favorecer la confianza en ti mismo. Recuerda la importancia de visualizarte como una persona competente.


Revisa los siguientes aspectos:

   

 Antes de la entrevista

  • Revisa tu currículum. Repasa tu experiencia laboral, tus logros,              objetivos profesionales, etc.
  • Infórmate de las actividades a las que se dedica la empresa a la que          quieres ingresar, ¿cuál es su giro, su misión, su visión, etc?.
  • Prepara 2 copias de tu currículum: una para ti y otra para el                        entrevistador.
  • Una libreta para escribir, una pluma que pinte y que este en buen            estado. En caso de que desees hace anotaciones de la información que  consideres relevante de la entrevista.
  • Familiarízate con el nombre o nombres de quienes te van a entrevistar,   así como sus puestos.
  • El teléfono de quien te va a entrevistar, por si tienes un contratiempo     para que lo llames si es que no vas a ser 100% puntual.
  •  Duerme bien antes de la entrevista.

    En la entrevista

  • puntual.
  • Cuida tu presentación: vestimenta, maquillaje, peinado.
  • Da un saludo firme y seguro.
  • Sé cortés, sonríe, ve a los ojos (eso genera confianza en el                      entrevistador y es clave para establecer canales de comunicación           adecuados).
  •  Cuida tu actitud, deja que el entrevistador note tu entusiasmo y             apertura hacia el aprendizaje.
  • Cuida lo que dices, pero también cómo lo dices (voz, entonación,             volumen, etc).
  • Haz gala de tus cualidades y de tus logros, de aquello que puedes ofrecer al desarrollo de la empresa, pero recuerda, no mientas, sé honesto.
  • Realiza las preguntas que juzgues necesarias (aquellas que te hagan  entender las responsabilidades y potencial del trabajo), esto habla bien de ti, pues indica que escuchaste atentamente la información que  te ofreció el entrevistador; que eres una persona proactiva y estás francamente interesado en el trabajo. 

    Después de la entrevista

  • Haz un ejercicio de reflexión, y pregúntate qué podrías mejorar para la   siguiente entrevista.
  •  Puedes dar seguimiento al proceso a través de correo electrónico o vía   telefónica (un par de días después de la entrevista).

    NUNCA

  • Preguntes sobre el sueldo y prestaciones en las primeras etapas de            la entrevista.
  • Te subestimes, recuerda que estás ofreciendo tus servicios.
  • Hables mal de tus ex-jefes o antiguos empleos.
  • Digas más información de lo que se te pide, es decir, contesta de forma   clara, sin divagar o sin dar información que después no sepas                  manejar con soltura. 

Psic. Loredo Ruelas